miércoles, 25 de diciembre de 2019

                                       




     Felices fiestas y salud para todos.




          LA HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA MAS BONITA JAMAS VISTA




     Este relato trata de un trabajo astronómico realizado por un cosmonauta de la civilización Woo, pueblo que habitaba un estado de las Galaxias de las Antenas, quizás no fuese el cosmonauta más loco de la historia de los Woo, pero sí que era el más extraño, y, como la mayoría de los cosmonautas, bastante valiente, además era un Woo legendario al que llamaban el Woo Solitario popularmente, el cual no perdía la memoria al morir debido a unas prácticas meditativas de una doctrina por la cual se miraba en el alma y se miraba con el alma a nivel inconsciente cuando se meditaba, y mirando con el alma al morir conseguía ver el nuevo renacimiento, gracias a lo cual no perdía la memoria. Este llegó a evolucionar mucho culturalmente y en cosmonáutica durante más de dos mil años. 

     Verdaderamente, la historia astronómica de este relato contiene hechos cataclísmicos y dramáticos, debido a ello, puede considerarse como una incongruencia considerarla una historia bonita, pero si me pongo en la piel de quien sobrevive a un cataclismo, por la supervivencia, sí que me parecería algo maravilloso. Los hechos astronómicos ocurrieron en el brazo de Perseo de la Vía Láctea.

     El Woo Solitario, que en aquella vida se llamaba Xin, estaba en Menc, el planeta de las Galaxias de las Antenas que habitaban los Woo. Había aprovechado una tormenta huracanada para dirigirse a la costa donde tenía escondida en una cueva una nave planetaria de apoyo para poder viajar al océano, a una zona volcánica donde tenía escondida su nave cosmonáutica fabricada y perfeccionada a lo largo de diferentes vidas. Iba a viajar clandestinamente a las estrellas, en concreto a la Cercana (la Vía Láctea), ubicación brazo de Perseo, donde había visto vida humana en un planeta mirando con el alma en el Cosmos. Recurría a la clandestinidad debido al sistema político preventivo del rey Woo, que prohibía la cosmonáutica y el exceso de intensidad de la materia de tecnológica, materias que controlaba meticulosamente a propósito de evitar muchas muertes y un posible golpe de estado.

     Tras cuatro días de largo viaje, soportando el silbido explosivo cortocircuital de la nave, llegó a la Cercana, en el brazo de Perseo, a la línea de cuadrantes que se había propuesto llegar. Cuando llegó, estaba algo desorientado, puesto que todo se veía mucho más grande de como lo había visto desde Menc, y tratando de orientarse utilizó la imaginación rememorándolo todo tal como lo había visto desde Menc, imaginándose estar allí en las Galaxias de las Antenas; rememoró el enfoque visual por el que se había guiado para llegar hasta aquel cuadrante en el que había visto un planeta con vida humana. Y utilizando la imaginación, pudo orientarse deduciendo donde estaba el planeta que buscaba, el cual no conseguía ver con el visor de lejanía de la nave. Una vez orientado, viró un poco el rumbo hacia su izquierda, el lateral norte, enseguida pudo ver la estrella semi-gigante azul que alumbraba al planeta; debido a su ubicación orbital, el planeta estaba oculto por la estrella azul, así que, no le quedó más remedio que continuar inspeccionando aquel lugar. Mientras que lo buscaba, tuvo una extraña intuición, por un vacío de apariencia anómala en el lado sur de la estrella, donde no se veía ningún planeta y en el que había extrañas aglomeraciones de polvo, lo cual le hizo pensar que aquello eran restos de algún tipo de destrucción cósmica. Llegó al lado norte de la estrella azul y allí encontró el planeta habitado que buscaba.

     Xin, sin ser consciente de ello, en aquel cuadrante del brazo de Perseo iba a descubrir la historia más bonita conocida de la historia del Universo, por aquellos entonces.

     Se introdujo en el campo gravitatorio del planeta y descendió con el sistema anti-gravedad activado, a pesar de ello, la nave podía continuar descendiendo lentamente, gracias a uno de los diferentes mecanismos de movimiento que poseía.

     Qué raro que es esto, ningún tipo de erosión puede causar algo así, decía Xin mientras grababa a modo de documental lo que veía. Había descendido en un punto del planeta en el que había un gigantesco accidente geográfico, un enorme entrante en forma de cuña de la corteza planetaria, de una longitud horizontal de cientos de kilómetros. Consideró aquello un misterio a resolver y anotó en una libreta dicho propósito de investigación. A un lado de aquel gran entrante geográfico, una ondulación del terreno se elevaba como si fuese una colina alargada de cientos de kilómetros de longitud, al otro lado de aquella larga ondulación se abría un gigantesco abismo con inclinación oblicua hacia adentro; el fondo no podía verse bien a simple vista. Observando el fondo en la pantalla de la nave, pudo ver que este estaba lleno de fragmentos rocosos, debido a desprendimientos que se habían dado; en algunos puntos de aquel cúmulo de rocas se veía matorrales; más allá del cúmulo rocoso daba comienzo una selva seca, inclinándose el terreno selvático hacia el interior,  al abismo, y conformándose otra ondulación no muy elevada en el interior de la selva.

     Xin observaba las inmediaciones en la pantalla de la nave, y vio a un cérvido, un venado. He encontrado comida con el hambre que tengo dijo el cosmonauta mientras que continuaba grabando. Se acercó al cérvido y le atravesó la cabeza con un rayo, después lo recogió con un artefacto cilíndrico alargado y hueco que podía considerarse un brazo grúa, siendo que este se cerraba en un extremo quedando la presa atrapada en el interior; estaba fabricado con un tejido metálico muy resistente. Como, en ocasiones Xin sentía lástima por los animales más inofensivos, por ello, observó en el plano oculto tratando de ver en la última vida humana de aquel alma reencarnada en el cérvido, puesto que Xin sabía que los animales habían sido personas, las cuales habían sido castigadas por el poder oculto del Universo, el poder que provoca el renacimiento de las almas; aunque no era así con todo tipo de animales, ya que algunos no están castigados; pero sí que era así con los cérvidos. No pudo ver que aquel alma castigada hubiese matado a alguien cuando era un ser humano, pero vio que había sido un hombre que expulsó a su hijo de su hogar sin una causa que lo justificase, y con aquello ya le bastó para dejar de observar en lo inconsciente, ya que aquello a Xin casi le daba más rabia que el asesinato, puesto que a él le habían expulsado de su hogar en diferentes vidas sin motivos válidos, al igual que en la vida que estaba viviendo. Como sentía desprecio hacia las personas que eran así, no se arrepentía de haber matado al cérvido.

     Una norma de supervivencia de la cosmonáutica Woo dictaminaba no desembarcar de la nave bajo ningún pretexto ni aunque se encontrasen ante una civilización humana pacífica, ya que muchos hombres pacíficos, empujados por la envidia, se vuelven malos, y ello podía derivar en la pérdida de la nave. Xin siempre cumplía con dicha norma donde hubiese personas o animales peligrosos, pero acostumbraba a desembarcar en lugares no accesibles para el ser humano. Quería desembarcar para asar el venado, así que, activó el campo de fuerza externo de la nave, que era muy destructivo, y penetró en la pared rocosa del abismo abriendo un gran hueco con el campo de fuerza; asó el venado en un gran fuego y comió allí en la entrada de aquella cueva artificial que había hecho, posteriormente guardó el resto del venado en un refrigerador. Sentado en el suelo, quedó pensativo mirando todo lo que había ante él, también pensaba en el estado Woo, más allá de las estrellas; pensó en el rey y pudo verlo espiritualmente con nitidez imprecisa. El rey se encontraba en el interior de una habitación abierta al aire libre, le pareció que estaba hablando con su esposa. Tras él, vio un tornado girando en las proximidades marinas, todavía había mal tiempo en el estado Woo; Xin se decía que el rey era muy confiado, ya que si llegase el tornado hasta la Casa del Gobierno, encontrarse a la intemperie era peligroso.

     He venido a trabajar por la evolución del pueblo Woo, así que iré a explorar un rato, se dijo Xin. El Woo es valiente, navegando sobrevivirá, cantaba el explorador; era un fragmento de una de sus canciones preferidas.

     Observando entre rocas, detectó un nuevo elemento extraño, vio que había mucho cuarzo con tonalidad azulada. Por aquí hay muchos elementos de color azul decía, ya sé como te voy a llamar, te llamaré el planeta Azul. Observaba la gran selva en la pantalla mientras que gravaba, se veía árboles y matorrales con espacios abiertos estrechos entre árboles; pájaros que volaban; una serpiente enrollada en un árbol. De repente, un pájaro negro voló por delante de él, pasando de un árbol a otro lejano de una forma extraña, puesto que lo hizo con las alas cerradas tal como si fuese un proyectil; era la forma de volar de aquel ave que se parecía mucho a una golondrina, se desplazaba a gran velocidad con las alas cerradas recorriendo tramos muy extensos. Una nueva sorpresa, un tigre blanco sin rayas negras; Xin nunca había visto un animal de ese tipo. Más allá de la selva se veía un mar, y hacia el mar se dirigió. Detectó que conforme avanzaba iba cambiando el tipo de vegetación, comenzó a ver vegetación epífita, plantas que habían crecido sobre otras; también se veía helechos que ocultaban el suelo en diferentes puntos.

     Personas, dijo el explorador con la grabadora en marcha, son las primeras que veo, voy a observar como viven, espero que no se asusten. Eran personas muy morenas, tanto que cabía la duda respecto a si fuesen de raza negra o de raza india, pero debido a que tenían el pelo liso se conclusionaba que eran de raza india. Vivían en grandes espacios abiertos entre la espesa vegetación, en aldeas con cabañas de madera. Observando en una de las aldeas, vio mujeres cocinando en el exterior de las cabañas; se veía palos rectos de poco grosor hincados en el suelo, de un metro de altura aproximadamente, a los lados de los fuegos que había encendidos, con carne atravesada en dichas maderas de posición vertical; las mujeres las iban girando de cuando en cuando para que la carne se asase bien por todos los lados. Niños que corrían hacia la playa; otros niños que llevaban carne recién despellejada a las mujeres. Hombres sacrificando cabras para alimentarse; desde lo alto se veía diferentes corrales en los que criaban cabras. Qué es eso dijo una de las mujeres al ver la nave, un artefacto que vuela, tiene que haber alguien dentro. Mirad, mirad, dijo otra mujer, hay algo que vuela en el cielo con alguien dentro, que cosa más rara; las demás personas también observaron con asombro sin asustarse. Tras observarles un rato grabando, Xin se dirigió hacia la playa. En la playa había personas bañándose; otras personas realizaban preparativos para comer allí en la playa; había una mujer colocando una especie de tapiz del tamaño de una manta en dos palos de posición vertical, era un protector de la luminosidad estelar que daba sombra. Algunas de las mujeres vestían con una falda muy corta con los senos al desnudo. Tras largo rato grabando aquel transcurrir social, decidió trasladarse a otro lugar bordeando la costa.

     Desierto, dijo el explorador tras rebasar una grandísima cala. Se veía playas con terreno semiárido en sus proximidades, desde la nave; había una gran villa de casas blancas cerca de la costa; más allá de la villa, estaba el desierto. Aquí también hay hombres de los desiertos como nuestros vecinos en Menc. Observó en la villa y vio diferentes mercados en los que había mujeres mayoritariamente; posteriormente, se dirigió al desierto donde también había personas; la mayoría eran hombres que estaban trabajando; estos excavaban en la arena para la localización de agua subterránea, puesto que aquel pueblo se dedicaba a la creación de oasis artificiales en los que cultivaban legumbres y cereales.

     Rebasó la zona desértica llegando a un lugar de mayor fertilidad. La raza blanca dijo Xin, como nuestros vecinos de Ek y del estado Primitivo. Aquí me voy a quedar a descansar tras observarlos un rato, ya estoy cansado. Allí había una urbe de aspecto muy silvestre, a pesar de que las construcciones eran bastante artificiales; se veía a hombres trabajando en la fabricación de casas, labor que realizaban tallando la roca; los hogares estaban esculpidos; algunos de ellos, que no eran muy grandes, eran de una sola pieza, que habían sido fabricados con un solo fragmento rocoso. Como estaba cansado, dejó de observarles y se dirigió a una playa cercana con intención de alimentarse y tras ello descansar. Posó la nave sobre la superficie marina un poco apartado de la orilla y abrió la cúpula de la cabina de pilotaje dejándose ver a las personas que había en la playa, las cuales habían quedado asombradas por la llegada de la nave; al ver al visitante, todavía se asombraron más y se dirigieron hacia la orilla para observarle mejor. Llenos de asombro, realizaban comentarios, como que no parecía malo el visitante; un grupo de muchachas jóvenes, bromeando, le propusieron que fuese a donde estaban ellas, le dijeron que no le iban a hacer nada y que una de sus amigas se quería acostar con él; Xin no las entendía.

     Tras respirar oxigenándose muy dilatadamente, se sumergió con la nave en el agua y atrapó un tiburón. Dio una batida por el fondo marino atrapando cuatro tiburones más, los que estaban más cerca de la playa; se quedó uno para él y llevó los cuatro últimos hasta la orilla, ofreciéndoselos a aquellas gentes que le observaban; después retornó a la zona profunda y allí asó dos anchas porciones de tiburón en una plancha electrónica que había en la nave. Las personas de la playa se repartieron porciones de tiburón, algunas se dirigieron a sus hogares para llevar sus porciones; otras encendieron fuegos allí y asaron sus porciones para comérselas en la playa. Xin, mientras que comió, también observaba a aquellas personas lleno de curiosidad. Después de comer se sentó cómodamente en la nave y comenzó a leer un libro de la materia existencialista que trataba la temática del Cosmos y sus misterios. Al anochecer, cerró la cabina y durmió allí como flotando sobre la superficie marina; la nave no se hundía debido al sistema anti-gravedad.

     Por qué el mineral de cuarzo de aquel planeta poseía tonalidad azul se preguntaba Xin al día siguiente. No puedo creer que una estrella sea capaz de pintar las cosas, además habría otros elementos con color azul si las estrellas pudiesen colorear las cosas; tiene que haber una razón relacionada con la estrella por la que el cuarzo tenga dicha tonalidad azul en su color, pero las estrellas no pintan; lo investigaré a ver si hallo la respuesta, decía. Recientemente, había estudiado una estrella enana marrón en su galaxia, en la que flotaban elementos rocosos en la lava de su superficie, y, recordando aquello, decidió analizar bien aquella semi-gigante azul ante la posibilidad de que hubiese elementos sólidos en algún lugar de la estrella.

     Y como el Woo estaba obligado a ser valiente para viajar por las estrellas, Xin tuvo que hacer uso del valor para estudiar bien a aquella estrella. Rumbo a la estrella partió; llegó hasta su atmósfera y con el campo de fuerza exterior activado penetró en la estrella con intención de explorar en su interior. Qué raro que es este interior de estrella decía, no se le ve un núcleo, esta estrella no es como las demás. Navegaba por el interior y no encontraba elementos sólidos; al fin descubrió algo extraño, era una gran magnitud globular aparentemente de vacío, como un gran hueco dentro de la estrella; se aproximó a aquel elemento tan extraño, y tras él vio el color blanco de una segunda estrella. Ya sé lo que es esto se dijo, tú no eres una estrella, aquí hay dos estrellas. Temía que la nave no soportase la situación y salió con gran rapidez de la estrella.

     Tras un descanso, volvió al interior de la estrella, en esta ocasión por el lado contrario, la cara sur. En el interior sur todo era diferente, se veía de color blanco en vez de azul como en la cara norte, por aquellos hechos, conclusionó que eran dos estrellas que se habían unido, sin llegar a fusionarse la estrella azul en el núcleo de la blanca. Era valiente pero en ocasiones sentía miedo, por ello, tras grabar durante un tiempo el interior de aquella estrella salió de ella y retornó al planeta Azul.

     Aterrizó en el mar y comenzó a anotar todo lo que había visto y sus hipotéticas conclusiones. Pensaba en la posibilidad de que el gran glóbulo de apariencia de vacío hubiese sido el núcleo de una estrella azul que se había unido a una estrella blanca, núcleo que posiblemente había sido destruido por la radiosidad del núcleo de la estrella blanca y que por causa desconocida permaneciese allí aquel gran hueco, y lo anotó, y que el color azul por todas partes de la estrella en el exterior se debiese a una propagación lumínica de una enana azul por la atmósfera de la blanca, además de por haber sido atrapada la azul en el interior de la blanca sin haber podido penetrar en el núcleo. A pesar de aquellas posibilidades, quedaban incógnitas sin resolver, qué hacía la enana azul pegada en la superficie de la blanca, por qué no se habían fusionado completamente, y por qué el núcleo de la azul, tras haber sido destruido, había quedado allí en forma de hueco; respecto a la tonalidad azulada del cuarzo no pudo descubrir nada y se propuso investigar de otras formas. Insatisfecho con la ineficacia de la investigación, trató de resolver sus dudas observando en el plano oculto del Universo, lo cual era un complemento que utilizaba frecuentemente, ello le ayudaba a resolver dudas y a descifrar muchas incógnitas, consiguiendo seguridad en las respuestas a muchas preguntas que se hacía en sus trabajos astronómicos. Fumó un poco de opio estando semi-sentado en un sillón tipo tumbona que se convertía en camastro, y ayudándose con la actividad de un pensamiento de silencio comenzó a observar por el plano oculto, donde observó que la enana azul había sido atraída por la gravedad de la blanca al perder su fuerza la azul por envejecimiento, quedando atrapada en la superficie de la blanca sin terminar de fusionarse por completo, debido a que lo impedía la potencia radiativa del núcleo de la blanca que imposibilitaba la entrada en él. No consiguió averiguar, al observar en el plano oculto, por qué permanecía en forma de hueco lo que había sido el núcleo de la azul ni por qué el cuarzo del planeta Azul poseía tonalidad azulada. Respecto al glóbulo transparente en la estrella pensó en una segunda posibilidad que también anotó, la segunda posibilidad consistía en que el núcleo no hubiese sido destruido y que debido a una elevación de gran magnitud en su temperatura su combustión ígnea se hubiese convertido en transparente, ya que no era normal que existiese una esfera de gran magnitud de vacío en el interior de una estrella, lo cual hacía pensar que el núcleo existía y era transparente.

     Continuó explorando intensamente por el planeta Azul y por el lateral este de aquel sistema planetario, se llevó nuevas sorpresas en las que intervenía el color azul, localizando grandes masas de mineral cristalino de color azul en puntos diferentes, uno en una colina del planeta Azul, otro en un planeta de color marrón oscuro con bajo porcentaje vítreo en su composición. Ya sé lo que es esto llegó a decir Xin, esto azul es parte de la estrella que se ha solidificado, tras haberse convertido en lava al enfriarse por haberse desprendido de la estrella durante el cataclismo cósmico de fusión. Analizó diferentes muestras de aquel mineral cristalino azul, y, tal como se había imaginado, aquello era diamante azul, que se había solidificado tras enfriarse diferentes fragmentos de la enana azul. También analizó el color azulado del interior del cuarzo y lo mismo, en el interior del cuarzo había láminas muy sutiles de diamante azul que de algún modo había penetrado, siendo para ello necesario muy altas temperaturas que hubiesen ablandado el cuarzo.

     Una mañana se encontraba en la nave sobre la zona silvestre que separaba la playa de la ciudad en que vivían aquellas gentes de raza blanca. La nave estaba estática a unos treinta metros de altitud, Xin observaba el transcurrir social de aquel pueblo. Una joven y su hermano, que era menor que ella, se dirigían hacia la playa; la joven se iba quedando atrás, y pidió a su hermano que no caminase tan deprisa. Caminaban por un lateral del valle, por el que daba comienzo una jungla contigua al valle; el hermano se giró y hablaba con ella mientras que caminaba despacio hacia atrás. De repente, la joven avisó a su hermano de que se veía una serpiente detrás de él; al mismo tiempo que le avisó, el joven notó algo, ya que se tropezó con la serpiente que estaba oculta entre la maleza. Era una constrictora de grandes dimensiones que medía unos trece metros; ya era tarde para el joven, pues la serpiente lanzó su cola hacia él y en breve se enrolló en su cuerpo para asfixiarlo. Xin, desde la nave, detectó lo que ocurría; su primer impulso le empujaba a disparar a la serpiente con el lanza-rayos de la nave, pero sí lo hiciese el joven también moriría. A toda prisa, hizo descender a la nave y rompió la norma de supervivencia que indicaba no desembarcar; salió al exterior y corrió hacia el joven con un dispara-rayos en la mano, todavía no era capaz de disparar por miedo a matar al joven; la serpiente lo estaba asfixiando, incluso chupaba la cara del joven con su lengua. Al llegar, a Xin no le quedó más remedio que enfrentarse al animal para apartarle la cabeza de la del joven, por lo que le dio un manotazo con la mano derecha, forzando con fuerza para apartar la cabeza de la serpiente del joven, a la misma vez que le disparaba con la mano izquierda hacia el exterior; el disparo no detuvo al animal, que hizo uso de su instinto de ataque lanzando su cabeza hacia el brazo derecho de Xin, al que mordió con fuerza demoledora. Xin continuaba apretando el interruptor del lanza-rayos tratando de dominar al animal, finalmente tuvo que cortarle la cabeza, pues el animal no cejaba en su defensa a pesar de varios disparos. Tras cortarle la cabeza, desenrolló el resto del cuerpo de el del joven, el cual cayó al suelo. Xin le ayudó y lo puso en pie, después le puso la mano sobre la cabeza presionándole un poco para tratar de reanimarle, a la misma vez que le decía que respirase profundamente, haciéndose entender con gestos y respirando él profundamente; el joven le entendió y le hizo caso, siendo que dominado por el shock comenzó a decir " mi hermana, mi hermana". Xin insistió, diciéndole al joven que respirase más, a la vez que él respiraba profundamente repetidas veces. El pobre joven se había quedado sin fuerza, trataba de hacer caso a Xin, pero estaba muy dolorido y respiraba muy débilmente, aun así, conseguía oxigenar un poco el cuerpo. Llegó la hermana y dio las gracias a Xin, tras ello, comenzó a hablar con su hermano preguntándole si se encontraba bien. Su hermano le respondió que no podía respirar bien y que le dolía todo el cuerpo, que le llegaba el dolor a la cabeza de tanto que le había apretado la serpiente. Haz caso al hombre y respira intensamente como ha hecho él, dijo la hermana. Xin, que no les entendía, les dijo que iba a la nave a buscar medicina, a él tampoco le entendían. Llegó a la nave y cogió un frasco de píldoras anestésicas que no llegaban a adormecer por completo el cuerpo pero eran suficientemente efectivas para anular dolores muy intensos. Volvió con los hermanos y le dio el frasco al joven, que lo abrió para coger una pastilla; al abrirlo, le inundó un fuerte aroma a menta, cogió una pastilla y comenzó a chuparla. A Xin se le había olvidado llevar agua y volvió a la nave a por un botellín que le dio al joven. Xin decía al joven que ya vería que pronto se le calmaba el dolor; el cosmonauta hablaba empujado por la emoción, pero no servía de mucho ya que no le entendían. Me tengo que ir dijo Xin mostrando las heridas que tenía, voy a curarme esto que me ha hecho la serpiente, y se marchó a la nave. Un hombre robusto tuvo que ayudar a los hermanos, pues ella no podía con el peso del joven, el cual había quedado noqueado debido a lo fuerte que era la medicina, y se mareaba al hacer fuerza, por ello, casi no podía andar.

     En la nave, Xin estaba sangrando, pues la serpiente le abrió múltiples heridas en el brazo derecho y en un lateral del pecho. Xin se quejaba por el dolor y decía que vaya serpiente, que parecía más una aplastadora que una constrictora, vaya fuerza que tenía que casi me ha aplastado el brazo con el mordisco. Se vendó las heridas y tomó una pastilla anestésica de otro frasco que tenía.

     De dolorido que había quedado y también semi-noqueado por el anestésico, decidió descansar varios días y no navegar. Y llevó la nave hasta la playa, posándola sobre la superficie marina tras unas rocas.

     Al día siguiente, Xin era reclamado por un grupo de personas; varias mujeres consiguieron hacerse entender mediante señas, indicándole con gestos que volase hacia el interior, puesto que querían hacerle un regalo por haber salvado a aquel joven. Xin llegó a entenderlas y voló hacia la zona silvestre en la que había ayudado al joven. En aquella zona del valle se encontró con una multitud que pretendía celebrar una ceremonia además de ofrecerle el regalo al visitante de las estrellas. Era una ceremonia tradicional con la que pedían a extranjeros que se quedasen con ellos, cuando algún extranjero había hecho algo importante por su pueblo.

     Un grupo de mujeres, liderado por la hermana del joven que salvó Xin, comenzaron con la ceremonia cantando y bailando, varias en fila , frente a otra fila de mujeres, cogidas de las manos con los brazos estirados, bailaban cambiando de lugar y dándose la vuelta para volver a quedar frente a frente, a la vez que cantaban con bastante suavidad. Con el cántico, pedían a Xin que no se fuese y que se quedase con ellos, que se quedase para pertenecer a su pueblo. Tras un rato de baile y de cántico, intervino el jefe de aquel pueblo para cerrar la ceremonia, diciendo al visitante de las estrellas que si quería quedarse y pertenecer a su pueblo podía hacerlo. Con ello, daba su autorización, era un equivalente de nacionalización.

     Tal como habían previsto, Xin no les entendió e imaginaban que no se quedaría, por lo que la hermana del joven comenzó a llevar los regalos junto a la nave, la cual estaba a cinco metros del suelo. Llevó utensilios domésticos, otros de escritura, hierbas de infusión, legumbres y cereales, además de unos enormes rollos de tela, acompañados de prendas de vestir para hacerle entender para que era la tela; era una tela muy llamativa puesto que estaba elaborada con un elemento pastoso y fluídico translúcido que la convertía en translúcida pareciendo ser transparente por dicho agregado, aunque no se veía a través. Xin recogió los regalos con el brazo cilíndrico que salía del almacén y se probó una chaqueta blanca que parecía transparente, de tanto que le gustó, se la quedó puesta. La nave de Xin estaba capacitada para poder escuchar lo que se hablaba fuera de ella en las cercanías y para hacerse oír desde dentro a las personas que estaban fuera, por lo que decidió hablar con aquellas gentes a pesar de que no le entenderían. Les dio las gracias por los regalos y les dijo que en otra ocasión que fuese, si es que lo hacía, trataría de llevarles algo de su planeta.

     Tras la ceremonia, pasó varios días en reposo antes de volver a navegar para explorar aquel cuadrante galáctico del brazo de Perseo. Estuvo leyendo y fumando opio; en ocasiones, se bañaba en la zona profunda de la playa sin alejarse de la nave.

     Continuó con la exploración; no descubría nada importante que le motivase, parecía que lo más importante ya había sido descubierto, que era el planeta Azul. Cansado de dar batidas por el lado este de la estrella azul, comenzó a explorar en el lado norte, tras el planeta Azul, alejándose bastante de aquella estrella. Una nueva sorpresa, una esfera planetaria cristalina y de color amarillo ámbar descubrió. No puede ser decía Xin, no hay planetas de cristal; por la densidad mineral le recordó al diamante azul. No me digas que es de diamante amarillo; y qué tipo de estrella puede provocar algo así, si es que ha sido una estrella. De nuevo, le llegó al pensamiento la enana marrón que había investigado en su galaxia, ya que era una estrella que se estaba solidificando conforme perdía temperatura, por lo que lo que se imaginaba comenzaba a parecerle posible; el planeta amarillo podía haber sido una estrella que se enfrío solidificándose en planeta. Más al norte, se veía un fuerte resplandor, era una estrella enana blanca, tal como pudo comprobar con el visor de lejanía; allí había mucho que investigar, pero continuó con el planeta amarillo. Analizó una muestra y pudo corroborar que era diamante amarillo, el cual poseía una particularidad que no poseían otros tipos de diamante, era que los corpúsculos atómicos poseían un brillo tan intenso que parecían estar encendidos, cosa que no ocurría con otros tipos de diamante, los cuales poseían brillo en los corpúsculos atómicos pero no parecían estar ardiendo; además, al alumbrar a aquel diamante amarillo, parecía poseer luz propia.

     Quería aclarar dudas respecto al planeta amarillo, así que observó con el alma en el plano oculto del Universo, tras haber cerrado los ojos, tratando de corroborar la veracidad de sus sospechas. Así era, aquel planeta había sido una estrella amarilla que acabó sus días solidificándose tras enfriarse.

     Posteriormente, voló por las inmediaciones llegando a detectar un nuevo planeta, un planeta gaseoso, pero buscaba algo más destacado, así que decidió pasar de largo. Cuando lo iba a sobrepasar, debido a su gran percepción espiritual, le dio la impresión de que allí había vida humana. Cómo puede ser se preguntaba, si es un planeta congelado con una atmósfera demasiado densa que no es respirable. Bajó con la nave y pudo comprobar que aquel planeta estaba habitado, el planeta había llegado a su fin, había pertenecido al sistema planetario de la enana amarilla que se había solidificado, pudiendo subsistir gracias al poco calor que llegaba desde la semi-gigante azul y la enana blanca, aunque había ido enfriándose y congelándose progresivamente, y aparentemente había pasado a orbitar a la segunda estrella de la pareja binaria que allí había habido, a la enana blanca; el planeta estaba demasiado alejado de aquella estrella, por lo cual, estaba pasando de ser un planeta térreo a ser un planeta gaseoso o congelado. Solo en un punto del planeta quedaba un reducido grupo de seres humanos que sobrevivían gracias a que mantenían fuegos encendidos. Xin, al ver a aquellas gentes, perdió las ganas de explorar y de analizar elementos de aquel planeta, puesto que se estaba dando un gran drama; a aquel minúsculo pueblo le quedaba muy poco tiempo de existencia.

     Era muy útil el campo de fuerza de la nave de Xin, el cual se había ideado para destruir el plasma cósmico y poder navegar a mayor velocidad; incluso, en ocasiones, lo había utilizado militarmente en el pasado; lo utilizaba para penetrar en las estrellas y de otros modos. Y se le ocurrió utilizarlo para ayudar a aquellas gentes, comenzando a destruir el gas atmosférico de las inmediaciones del lugar en que vivían. De aquel modo, consiguió que el aire se tornase más suave y respirable; aunque no serviría de mucho, puesto que aquellas personas ya tenían los pulmones medio inundados de líquido atmosférico. Apenado por lo que veía, se marchó al planeta Azul sin apenas explorar en aquel planeta que se estaba congelando.

     Continuó sucesivamente con nuevas exploraciones, hallando un nuevo planeta habitado orbitando a la estrella blanca. Allí todo era de apariencia normal y muy natural, pueblos pacíficos, algún gobierno autoritario, e incluso esclavitud. Tras matar Xin a algunos vigilantes, los esclavos se rebelaron y liberaron a otros esclavos, con lo que conformaron un ejército que acabaría con los esclavistas.

     Xin acampó en una explanada de tierra de una montaña del planeta Azul. Pensaba en el planeta amarillo, se preguntaba por qué no se había convertido en un planeta marrón como le estaba ocurriendo a la enana marrón de su galaxia; pensó en la perdida de inmunidad de los planetas al enfriarse su estrella, siendo que los planetas eran afectados por la actividad galáctica y se resquebrajaban tornándose en unidades de menor masa que eran atraídas por la gravedad de la estrella que se enfriaba. Por qué allí no había ocurrido aquello; pensó que podía ser debido a que aquello había sido un sistema estelar cuaternario, y se hubiesen dado influencias protectoras de las otras estrellas sobre los planetas que habían orbitado a la enana amarilla, debido a lo cual, no se hubiesen quebrado los planetas, no convirtiéndose en un campo de asteroides, al contrario de como en el sistema de la enana marrón de su galaxia. Sus pensamientos no le satisfacían, quería saber lo que había ocurrido allí, por lo cual, decidió observar con el alma en el plano oculto del Universo de nuevo.

     Se dispuso a observar con el alma en el plano oculto; primero fumó un poco de opio porque le gustaba y para equilibrar la tensión, de ese modo, le resultaba más extático meditar al observar en el alma u observar con el alma. Cuando observó los acontecimientos que se dieron al enfriarse la estrella amarilla, se llevó la mayor sorpresa de todas las que se había llevado en aquel lugar del Universo. El cosmonauta más extraño e intensivo de la historia de la civilización Woo había ido a parar al lugar con la historia más extraña de la historia del Universo, el planeta Azul había pertenecido al sistema planetario de la estrella amarilla, siendo que al perder fuerza la gravedad de la amarilla, la atracción gravitatoria de la semi-gigante azul fue autosuficiente para atraer al planeta Azul hasta su órbita planetaria. Lo había atraído obligándole a recorrer el Cosmos hasta su plano orbital, de ese modo, la estrella azul había salvado a aquel planeta del fin de sus días; siendo una gran suerte para el pueblo que habitaba al planeta el hecho de que se hubiese dado el cataclismo estelar de fusión de las dos estrellas de una de las parejas binarias, ya que de lo contrario no hubiese habido suficiente gravedad para atraer al planeta Azul y así salvarlo de la congelación y con él a su pueblo.

     La presión sanguínea excesiva podía con Xin, por ello, decidió tomarse unos días de descanso, antes de continuar explorando a aquel sistema estelar que había sido un sistema cuaternario y del que tan solo quedaban dos estrellas, la semi-gigante azul y la enana blanca. Estuvo varios días disfrutando en una playa virgen a la que no tenían acceso las personas del planeta Azul, allí estuvo bañándose en la playa y fumando opio, además de observando las múltiples grabaciones de lo que había filmado.

 Tras sucesivas exploraciones, terminó de explorar el planeta Azul después. Llegó a conclusionar que el gigantesco accidente geográfico que observó el primer día de estancia en el planeta Azul se debía a la presión soportada por el planeta cuando fue obligado a recorrer el Cosmos hasta la estrella azul.

     La ansiedad que sentía Xin era más fuerte que él, sentía un deseo incontrolable de volver al estado Woo con los suyos, por ello, dio por finalizada su estancia en la Cercana. Y apuntaló sus conclusiones anotándolas en la libreta que había utilizado para la anotación, poniendo que aquello había sido un sistema cuaternario y que tras diferentes catástrofes cósmicas se había convertido en un sistema binario de dos estrellas, conclusionándose que algunos planetas en los sistemas estelares múltiples cambiaban de órbita al enfriarse alguna de las estrellas, pasando a orbitar a la que con más fuerza los atrae, al contrario de como ocurría en un sistema planetario de una sola estrella, que, al enfriarse esta, los planetas se descomponían convirtiéndose en fragmentos de menor tamaño.

     Tras salir de la atmósfera del planeta Azul, vistiendo aquella bonita chaqueta blanca translúcida que le habían regalado, y preparado para activar el motor de navegación cósmica, Xin observó a aquel bello planeta que había explorado, que tanto le había asombrado por su historia, y antes de emprender el vuelo dijo, ¡adiós buena gente, volveré!




          FIN

   




   



          

                                             Felices fiestas y salud para todos.           LA HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA MAS BON...